martes, 17 de febrero de 2015

Horas




Los días pasan rápidamente, siento que estoy navegando sin un rumbo fijo, y me gusta, me gusta sentir esa libertad, no sentir ataduras, ser totalmente libre y feliz.

Las horas han cambiado, mi rutina ha muerto, cada día es una nueva experiencia, cada amanecer es fresco. No hay horas de llegada, no hay horas de partir, no hay un horario fijo y estricto, no hay nada que seguir.

Los días no significan nada, sin importar si es lunes o viernes se disfrutan igual, en  compañía de mis amigos y en compañía de mi soledad.

Ya me aburrí del tedio, de la tranquilidad. De perseguir mierdas que todo el mundo sigue. De continuar mi vida como cuando andamos por un camino que impusimos nosotros mismos a capricho de la sociedad. Cuanto andamos vagabundeando por algo que creemos lo mejor. Y no.

Nos equivocamos. Al andar caminos andados, al seguir una senda pisoteada por tantos y comprendemos que es algo  aburrido y escrupuloso.

Mejor es tomar lo incierto, no seguir, mejor hacer nuestro propio camino, dificultar con la maraña de espinas, flores y mierda que encontremos, descubrir lo bello que hay después de dejar tanto polvo atrás. El amanecer es para mirarlo, no para soñarlo. Asa es la vida, es para vivirla, no para soñarla.

Aprendí que tengo que cometer tantos errores como tanto quiera conocer, las personas llegan, se quedan, viven, respiran contigo. Son parte de ti, son parte de vivir.

Muchas veces el camino que queremos continuar se vuelve doloroso, hiriente, te saca llagas punzantes y ya no quieres andar, pero debes de aprender que hay que parar, descansar un momento y continuar, nunca deshacer el camino andado. Las heridas sanan.

Tic, tac. Se dice que el tiempo es lo más preciado que tenemos y por ello mismo no se debe de desperdiciar. Pero, el tiempo, ese goteo constante de vida derramándose es lo que más se debe de desperdiciar.

Hay que perder tiempo y mucho, es tanto y tan poco el tiempo que se nos ofrece, que no debemos dudar en ningún momento de su desperdicio.

Hay que despilfarrarlo a caudales con amigos, con familia, con un buen libro, conduciendo, haciendo 
cosas apasionantes y llenas de vida. Porque así al perder el tiempo en ello, te darás cuenta,  ya cuando tu piel muestre unas arrugas y tu cabello sea blanco, que todo ese tiempo malgastado en tonterías, era en realidad tú, viviendo.


Vivir para morir, eso es lo que hacemos sin darnos cuenta, a todos nos llega nuestra hora a todos nos tocará pudrirnos bajo tierra y que mejor que estar consciente de ello, para así disfrutar esas horas perdidas, de esas horas malgastadas en las que te dedicaste a vivir.

lunes, 19 de enero de 2015

¿Qué me ha pasado?


¿Qué me ha pasado? Porque tengo tanto sin escribir aquí, eso no quiere decir que no lo he hecho. ¿Qué me ha pasado? Porque he dejado olvidada esta pequeña página personal e impersonal.
No es que la haya olvidado ni mucho menos que la haya abandonado, pero en estos meses y en todo el año que ya se ha cerrado, me ha pasado algo muy interesante, bello y doloroso.

Me ha pasado la vida.

Cuando más me sentía estancada y llena mierda, cuando los últimos rayos de esperanza están a punto de esfumarse, fue cuando decidí vivirla.

¿Qué es la puta vida? Pues soy relativamente joven para darle un significado, muchos dirán estúpida e ingenua. Pero puedo decir en pocas palabras que la vida es libertad, sin ataduras imaginarias que nosotros mismos nos inventamos, sin responsabilidades idiotizantes que nos ganamos al madurar.

En un año me ha pasado la vida, deje la pequeña niña inocente en el pasado, pero esta esta tan enganchada en mí que aún está presente. Crecí, madure y al hacerlo volví a la niñez, cuan felices éramos cuando nuestra única preocupación era ser felices.

Aprendí que los amigos no juzgan, están para compartir una botella de whisky y no para juzgar tus actos estúpidos.  Están para ayudar y para para decirte no lo hagas y aun así están ahí, para cuando te equivocas. Pero nunca te dan la espalda.  Somos estúpidos por naturaleza, tendemos a cometer errores, uno tras otro y otro ¿Y qué? La vida sería demasiado aburrida sin esos errores.


Me he equivocado, he sufrido y llorado, pero nunca me he arrepentido de lo logrado. Cambie de escuela, profesión, amigos. Abandone mi casa para encontrarme a mí misma.

Me aleje de la comodidad de un hogar, para encontrarme una casa vacía que en estos momentos es más mi hogar que cualquiera que hubiera tenido algún día.

Comprendí que al perder, he ganado.

Conocí a demasiadas personas, muchas desaparecieron con el tiempo y  pocas se convirtieron en personas para toda la vida.

Aprendí que la amistad entre un hombre y una mujer, es la cosa más maravillosa que puede haber y si existe, aunque muchos piensen que no.

Mi cuerpo está marcado, y soy infinitamente feliz con ello y más al saber que las personas más importantes no me abandonan en mis estúpidas y alocadas ideas.

No importa el dinero, con él se consiguen cosas muy buenas, pero si no tienes una buena compañía, puedes tener la mejor botella y no sabrá igual que si la compartes con amigos.

Te das cuenta que vives dentro de una burbuja y cuando conoces el mundo esta se revienta y te revela todo lo que tiene escondido y esperando a ser descubiertos.

Las cosas malas, las cuales siempre te han dicho que son malas y prohibidas son atractivas, te das cuenta que muchas veces la curiosidad es más grande que tu sentido de responsabilidad.
Pintura de Paola Maulén http://arteocultomadrid.com/artistas/paola-mauln

La edad es algo muy relativo, me he dado cuenta que no son más que números, puedes encontrar personas mayores comportándose como niños y menores comportándose como adultos.

Y me he rodeado de ambos, menores a montones y mayores igualmente. ¿Y que comparto con ellos? ¿Aspiraciones? ¿Vocación? ¿Empleo? ¿Metas? No nada de eso, lo único que compartimos es el deseo irrefrenable de vivir.


La vida, esa pequeña cosa insignificante que dejamos para después, eso es lo que me ha pasado. He estado tan ocupada viviéndola, disfrutándola, lejos de una computadora, lejos de una habitación encerrada, que no había tenido tiempo de compartirlo.